Los antiguos monumentos de Alejandría datan en su mayoría del periodo grecorromano y no es de extrañar, pues su historia comienza con la de su fundador, Alejandro Magno. Esta ciudad portuaria, anclada en el seno del Mediterráneo, sirvió durante siglos como punto de encuentro de los eruditos helenísticos. Una gran excavación en las inmediaciones de la estación central ha sacado a la luz termas romanas, villas y hasta un anfiteatro. Y aún hoy en día, Alejandría tiene un sabor más mediterráneo que oriental. El punto de partida ideal para descubrir Alejandría es el céntrico Steigenberger Cecil Hotel, situado a medio camino entre el centro de la ciudad y el Mediterráneo. Gracias a sus bellas playas de arena blanca, Alejandría presume también de ser el destino perfecto para unas vacaciones en la costa. Su ubicación en el fértil y verde delta del Nilo permite a los visitantes descubrir un paisaje único, radicalmente distinto al resto de Egipto.